Laboratorio Móvil de Insectos
Mucho más que un bote para insectos. Este pequeño laboratorio portátil convierte cualquier paseo en una expedición científica, con todo lo necesario para capturar un bicho, observarlo de cerca y devolverlo después a donde estaba.
La tapa incorpora una lupa de cuatro aumentos y la base lleva una cuadrícula para medir a cada ejemplar, así que se pueden estudiar las patas de una hormiga o el tamaño exacto de un escarabajo como haría un biólogo de verdad. Los orificios de ventilación mantienen al invitado vivo y cómodo durante la observación, y la correa de muñeca permite llevarlo colgado sin miedo a perderlo. Todo pensado para aprender a manipular con cuidado y a soltar siempre después.
Está fabricado en plástico de biomasa sostenible, no derivado del petróleo, y anima a lo mejor que se puede hacer a esa edad: salir fuera, agacharse a mirar y descubrir que en cualquier rincón hay vida.