Pelusas
Nunca recoger pelusas fue tan divertido. A las pelusas les encanta acumularse por los rincones, pero basta una corriente de aire para que desaparezcan todas de golpe... y en este juego pasa exactamente lo mismo.
La mecánica es tan simple como adictiva: robar cartas para ir sumando pelusas y puntos, y decidir en cada momento si plantarse con lo conseguido o arriesgarse a robar una más. Porque si sale la carta equivocada, todo lo acumulado se va volando y hay que empezar de cero. Ese dilema constante entre la codicia y la prudencia es lo que hace que las partidas sean puro nervio y risas, con más de un "una más y paro" que acaba en desastre.
Firmado por Reiner Knizia, uno de los grandes autores de juegos de mesa, es de esos títulos sencillos de explicar y difíciles de dejar, perfectos para jugar en familia y encadenar partida tras partida.
Para 2 a 6 jugadores de más de 8 años.